
Por The 79 Warrior
El viernes pasado Dos Caras Jr, acabó mal con Héctor Garza, su falta de entendimiento se confundió con la falta de compañerismo y cada quien hizo lo suyo sin pensar en los rivales. Al final, el “Bi-rostro” se fue entre abucheos de los técnicos y de aplausos de los rudos.
No pasarán muchas luchas antes de que finalmente dejé de coquetear con los rudos y acabe portando orgullosamente la bandera de la esquina de los malosos.
Lo anterior es una tradición casi tan antigua como los 75 años que la lucha libre tiene ya en México. Los cambios de bando forman parte de la tradición y del sabor del deporte de los costalazos y a veces con resultados inesperados.
El mismo Enmascarado de Plata, El Santo protagonizó un cambio de bando, pues inició su carrera como un despiadado rudo. Blue Demon lo hizo a la inversa.
Incluso pasa que dos compañeros entrañables acaban peleados y llegan incluso a jugarse las tapas o las cabelleras. Al final se reconocen el esfuerzo y se abrazan, pero el daño ya está hecho.
Dos Caras, parece ser el nuevo rudo… ¿Quién será el nuevo técnico?
