Por The 79 Warrior
Una lucha relámpago que debía competir con el ambiente que dejó el Grand Prix 2008 fue la que protagonizaron Místico contra el Hijo del perro Aguayo y que al final dejó con una victoria al Príncipe de Plata y Oro que lo emocionó a tal grado de que se quedó casi media hora después de la lucha a seguir recogiendo dinero del ring y a dar autógrafos.
El Torneo la Leyenda de Plata tiene tricampeón en el Seminarista de los Ojos Negros que ahora también enfrenta el dilema de tener una invitación para anexarse al bando rudo, misma que sólo de ser mencionada en el centro del ring por el pequeño can, causó la algarabía de una Arena México Catedral que tuvo el viernes una abrumante mayoría ruda.
Una primera caída que ganó el rudo en un abrir y cerrar de ojos… Místico igualó con su clásica Mística y en la tercera se vio de todo.
Primero el Perro se salvó de la letal llave del Príncipe de Plata y Oro, luego el mismo Aguayo la intentó y tampoco pudo obtener la rendición.
Todo acabó con una desnucadora que estuvo cerca de ser un terrible martinete y que dejó bastante afectado al Perrito.
Al final el maloso reconoció la calidad del campeón y lo invitó a ser rudo, el técnico dijo que no le importaban los abucheos del público y lo retó por enésima vez a un encuentro máscara contra cabellera.
Escucha aquí la opinión del derrotado al terminar la lucha quejándose de las malas artes del técnico.
